Con sangre, sudor y Duka

Sufrida victoria sobre DC United por 1-0

Dilly Duka

Photo Credit: 
Getty Images

La continuidad no es un concepto cualquiera, es quizás el segundo activo más importante en un equipo de fútbol; el primero son los jugadores. Cuando estos dos se conjugan traen consigo fluidez en el juego, el esquema táctico utiliza los mismos elementos, y la memoria futbolística se traduce en resultados favorables. Pero cuando las lesiones se roban el protagonismo, hay que jugársela y apostar por lo que se tiene a mano y esperar que funcione.

Y así le toca jugar a Warzycha cada fin de semana. Se sienta a la mesa de Black Jack más grande del mundo y juega con las pocas cartas que tiene. No lo hace por diversión  o por adicción, no. Lo hace por necesidad. A veces la mano viene mala, como contra Kansas City, y otras se lleva el pozo completo, como contra DC United.

Y en este caso la victoria sobre el tercero de la conferencia con gol de Birchall  (su primero con el Crew) resulta muy significativa en las aspiraciones del equipo, porque le permite seguir en carrera por un cupo en los playoffs, cualquier otro resultado lo hubiera alejado de esa meta

Para el encuentro con DC United, Warzycha no pudo contar con Añor (lesionado, fuera por el resto del torneo), Rentería (suspendido por agresión), O’rourke  (lesionado); Mirosevic (lesionado). Así que se la jugó por dejar a Jairo Arrieta como único punta, Tres creativos: Duka, Gaven y Meram; dos volantes mixtos como Brichall y Grossman; el regreso a la titularidad de Miranda por izquierda, y el comodín de la defensa Josh Williams por izquierda.

De todos estos cambios, fue Duka el punto más alto de todo el equipo. Hizo lo que quiso, fue punzante, elegante y con la mente enfocada en el arco de enfrente. Por sus pies pasaron el 90% de los ataques del Crew, que se adueñó de la pelota, y un minuto antes de finalizar la primera mitad se pudo ir con un gol arriba en el marcador; pero una vez más Josh Williams se quedó con el grito ahogado porque se lo anularon (segundo de la temporada).

La pregunta que todos se hacían era si el Crew podría mantener ese ritmo durante la segunda mitad. La respuesta llegó inmediatamente cuando Arrieta dejó solo a Birchall  para que éste definiera  de zurda  en el primer minuto del complemento. A partir de ahí el partido tomó otro rumbo,  el del riesgo.

El Crew se agrupo atrás, dejo la responsabilidad de anotar en manos del rival y en las piernas de su mejor jugador: Dwayne De Rosario. El canadiense, que pasó desapercibido en la primera mitad, se cargó el equipo al hombro y con la ayuda de Nick Deleón, no solo le robaron la pelota al rival, sino que lo obligaron a tomar una postura de contraataque, en la cual nunca tuvieron una salida clara. Arrieta estaba luchando solo contra el mundo, y la Magia de Duka y Meram parecía ya no tener más trucos que enseñar.

Es ahí cuando se erigió la figura de Gruenebaum, que sacó de todo. Seguro en las salidas, atento en los tiros de esquina, y rápido en las reacciones dentro el área chica. Pero a pesar de todas estas cualidades, siempre es necesaria una dosis de suerte (en el minuto 80 un remate de Korb pegó en el poste).

Tres puntos clave para seguir en carrera, para seguir creyendo que sí se puede a pesar de todas las adversidades, para demostrar que el rótulo de ser el equipo mas trabajador de la MLS se lo ganó el Crew con mucho esfuerzo, no se lo regaló nadie; y para enseñar que el equipo está listo para ir por la revancha en Kansas la próxima semana.