El único número que importó fue el 15
En circunstancias normales un partido de miércoles por la noche atrae a menos espectadores. No fue este el caso, ya que tras el fallecimiento de Kirk Urso , apenas diez días atrás, el estadio del Columbus Crew lucía tan lleno como si estuviera jugándose la final del torneo. Y es que Columbus vino a mostrar su respeto ante la partida de uno de sus hijos del futbol que solo tenía 22 años de vida.
Antes de empezar el encuentro se mostro un video con las mejores jugadas de Urso, las muestras de cariño se mostraban en cada rincón del estadio y el numero 15 estuvo presente en banderas, camisetas, pancartas y en los uniformes de los jugadores del Crew.
Y entonces sí, se dio inicio al encuentro frente al Galaxy que llegó a Columbus con la ausencia de Donovan y Beckham. El primero por estar jugando con la selección en México y el segundo por descanso, dejando así la responsabilidad de conducción al irlandés Robbie keane, quien terminó siendo determinante no sólo por el gol que marcó, sino por su capacidad de liderazgo.
El Crew comenzó el encuentro con agresividad, pero al minuto 15 el estadio hizo silencio, y la Nordecke desplegó un cartel de despedida para Urso. Fue como si el equipo quiso parar, bajaron el ritmo y la concentración desapareció por varios minutos hasta que poco a poco volvieron a tomar las riendas del encuentro con Duka desbordando por izquierda, Birchall luchando todas las pelotas por el centro y asociándose con Grossman y con Mirosevic y Arrieta buscando los espacios en todo momento.
Con esta combinación de factores, el Galaxy optó por meterse atrás y esperar por el contraataque. Pero la presión del Crew era tal que el visitante no tuvo respuesta alguna, sobre los diez minutos finales fueron víctimas de 9 remates consecutivos de 5 distintos jugadores del equipo local. Y cuando parecía que el gol llegaría en cualquier momento, el árbitro pitó el final del primer tiempo.
La segunda mitad no perdió vértigo, ya que apenas había transcurrido un minuto cuando Sebastián Miranda le puso un pase de 30 metros a Jairo Arrieta, quien descontó a tres defensores para meter un zurdazo cruzado que Saunders no pudo controlar. Era la tranquilidad, la angustia de querer anotar como tributo despareció, y el equipo se dedico a manejar la pelota con tranquilidad y descargó la presión en el rival.
La estrategia funcionaba a la perfección ya que nadie en el Galaxy parecía tener una idea clara de como llegar al arco de enfrente. Juninho deambulaba por el medio campo regalando pases, Sarvas no generaba peligro y Robbie keane era el único que se llevaba el equipo al hombro sin mucho éxito. Esto hasta que Sean Franklin desbordo por derecha para sacarse de encima a Duka y a Mendez y meter un centro perfecto para que el irlandés anotara el empate.
Warzycha decidió responder con la entrada de Rentería y Meram para encender el ataque que se había apagado luego del gol en contra, pero no fue suficiente. El reloj les paso la factura y justo antes del pitazo final Jairo Arrieta recibió de espaldas al arco y dejo la pelota servida paraqué Gaven rematara y se fuera apenas desviado, hubiera sido un final mágico pero la realidad se encargó de cerrar la noche con un empate.
El equipo se fue a los vestidores con la tristeza de no haber podido enviar una victoria al cielo, pero sabiendo que dejaron todo en la cancha. Con ese gesto, el impulso anímico para luchar por un sitio en la post temporada es enorme y cuando lo consigan se lo van a dedicar al numero 15 - siempre presente - URSO.




